Tras la muerte de su madre y verse obligado a manejar el hogar solo —cuidando sus estudios y tareas— Akio encuentra un nuevo faro de belleza en la esposa de su padre: Kimiko. Esta deslumbrante mujer lo inunda con afecto genuino y amabilidad. Atraído por su cautivadora presencia —sus curvas y encanto irresistible— oscuros deseos comienzan a florecer dentro de él. Decide que su apuesto padrastro es demasiado precioso como para no poseerlo; por ello le administra una droga para reclamarla en un momento íntimo.
Sin embargo, el sedante no es suficiente. ¡Kimiko despierta justo en medio del apasionado encuentro de Akio! A pesar de su débil resistencia inicial ante los insistentes avances del joven, Akio se niega a soltar a su premio. Al recuperar la plena consciencia, Akio sabe que ha cometido un acto imperdonable. En un arrebato de culpa u obsesión, se encierra, causando una inmensa preocupación a Kimiko y a su esposo.
Cuando su padre sale por un viaje de negocios, Akio emerge finalmente de su confinamiento, exigiendo más tiempo con su hermosa madrastra. Kimiko accede a regañadientes, estableciendo el límite de que esta será su última sesión. Pero mientras la escena se desarrolla, esa 'última vez' se estira hasta convertirse en una eternidad inolvidable...